miércoles, 14 de diciembre de 2011

Intentando conciliar... y adaptarme

Estos días voy a salto de mata, de verdad no creía que me iba a costar tanto. Y ahora mismo estoy con remordimientos porque estoy que me caigo de sueño, debería haberme acostado hace ya un buen rato pero o aprovecho ahora para hacer algunas cosillas que con los peques despiertos no puedo hacer o no lo hago.

Desde hoy disfruto de mi nuevo horario, un horario que es un lujo para una madre que trabaja en un comercio con horario de centro comercial. Durante años he trabajado por las tardes y los sábados, cuando no tenía hijos no digo que lo disfrutara pero bueno, veía los días pasar sin más; desde que soy madre dejar de disfrutar la tarde con mi peque, o no saber lo que es un sábado en familia, es lo que más me quemaba, y es que es una jodienda llegar a casa a las 10 de la noche y ver que tu hijo duerme, o que todavía esté despierto pero en ese momento de "me caigo de sueño y me pongo insoportable" en el que ni quitarme los zapatos podía. Ahora se que eso ya no será así, el simple hecho de llegar y pasar la tarde con mis hijos, aunque sea sentados en el sofá de casa viendo una peli o jugando a los trenes, es un giro de 180º que hace que me levante cada día de otra manera.

Creo que esto es lo más cercano que hay a la conciliación real, por lo menos a mi conciliación, porque cada madre, cada familia, cada casa, tiene sus historias y sus circunstancias. Para mí conciliar no es adaptarme para dejar a mis hijos colocados mientras voy a trabajar, sino adaptar mi horario de trabajo a mis hijos para poder disfrutar de ellos, así, sin excusas, sin explicaciones. Y de esta manera sí puedo hacerlo, aunque tenga que levantarme a las 7.30 de la mañana y llegar a casa a las 4 de la tarde, porque a pesar del madrugón, se que una vez llegue a casa tengo a mis hijos para mí, puedo salir a dar un paseo con o quedarme en casa haciendo mil cosas o ninguna, pero estoy con ellos.

Dejo a Iván en el cole a las 9 de la mañana y, como soy práctica y dejo el coche aparcado a ser posible en la misma puerta, me voy a casa de mi madre a dejar a la chiquitina, donde le doy  el pecho hasta hartarla para que aguante lo máximo posible, y me voy a trabajar. Me está costando sacarme leche porque no me da tiempo, no he tenido la precaución de almacenar leche por miedo al sacaleches, ya que el que tenía cuando Iván no me fue del todo bien; sin embargo ahora tengo el Medela Swing y va genial, tonta de mí que creyéndome que me haría daño no lo he cogido hasta que no me ha hecho falta... pero bueno, cuando puedo me saco y cuando no pueda nos apañaremos con leche de fórmula, que una toma al día no echa por tierra nuestra lactancia materna. 

Antía de momento el tiempo que estoy fuera no come, espera a que yo llegue para hartarse y así me tiene toda la tarde, solo para ella. Yo encantada de estar disponible al 100%, pero Iván no lo está llevando del todo bien, pues él también quiere que esté para él y a veces no puede ser, porque no me puedo dividir; así que se pone algo impertinente en un intento de llamar mi atención y mientras le doy el pecho tengo que tener mucho cuidado porque lo mismo le da un tortazo que le pone el pie en la cabeza a la peque... es difícil. Y yo me pongo en su pellejo y lo entiendo, pobrete mío, me encantaría que entendiera que lo sigo queriendo más que a nada y que el hecho de que le de el pecho a la hermana no significa que a él lo excluya, pero aún no tiene edad para entender este tipo de cosas, así que solo me queda tener mucha paciencia.

Y así vamos,de momento son los primeros días, estoy cansada, tengo la casa manga por hombro porque si me pongo a limpiar por las tardes no puedo dedicarle tiempo a Iván, y entonces la conciliación pierde todo su sentido... pero poco a poco espero ir encontrando la manera de llevarlo todo al día sin quitarle tiempo a los peques, aunque eso me cueste horas de sueño y de descanso. Lo importante es que mi tiempo por fin es para mis hijos.

6 comentarios:

  1. Le faltan horas al día para las madres trabajadoras. No damos a basto. Es imposible que podamos con todo, el trabajo, los hijos, la casa, la relación de pareja, vida social..... Demasiadas cosas. Aunque nos duela, a alguna tenemos que renunciar. No somos superwoman, aunque la sociedad ultimamente pretenda que lo seamos.

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  2. mucho ánimo, paciencia con Iván que ya verás que poco a poco os ireis adaptando todos a la nueva situación y lo llevará mucho mejor!!!! Tú piensa que lo estás haciendo lo mejor para todos y que la casa se irá haciendo cuando se pueda lo primero son ellos que para eso has hecho el cambio, te doy todo mi apoyo, muchos bsitos de ánimo y mucha fuerza!!!!! yo estoy a puntito de tener a la pequeña y ya veremos como solucionamos nosotros esto cuando nos llegue seguramente no pueda compaginarlo tan bien como tu pero bueno todo se verá, bsitos

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  3. jajajaja faltan horas y energía!! Porque yo después de trabajar toda la mañana, atender a mi hijo toda la tarde... cuando le acuesto y me pongo a hacer las tareas de casa me da algo... y eso si me pongo, porque a veces tengo tan pocas ganas que mi casa acaba pareciendo de todo menos una casa.

    ¡¡Lo que daría yo por poder contratar a alguien que me ayudara con las tareas domésticas!!

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  4. Es difícil no poder dividirse pero tienes suerte de que Iván al menos comprende mas, con Moflins era una tortura!!

    Cuando Moflins nació mi Princesa tenía la edad de Iván aproximadamente. Pues le decía venga vamos a poner unos dibus mientras come la hermanita, o mira merendamos los tres juntos, o vamos a hacer un puzzle, o la sentaba a mi lado a cantar, que me contara cosas del cole... cosas que se puedan hacer con una mano.

    Será duro, pero cuando cojas rodaje todo va a ir a mejor, verás.

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  5. Cuanto me alegro de que hayas podido (y te hayan dejado) cogerte ese horario que te permite estar las tardes con tus hijos.
    Aún así imagino que te falta tiempo. Me falta a mí que no trabajo.
    El que la casa esté un poco más descuidada no te preocupes.
    A ver si Iván lo va llevando mejor, seguro que sí. Recuerdo una mamá que mientras daba el pecho a la pequeña daba un masajito al mayor para que no se sintiese de lado.
    Un besazo

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  6. Ya veras que pronto te acostumbras.. cuesta. Lo bueno es el horario.. eso hace mucho¡
    Yo no me puedo imaginar llegar a casa a las seis de la tarde ;(, menos mal que tengo tb reduccion

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